domingo, 17 de julio de 2016

a raiz de un sueño

a raíz de un sueño


comenzó mi destino, lleno de espinas estaba, cuando comencé el camino, las flores no eran tan flores, las piedras saltaban por encima mio, golpeando mi cuerpo, mi deseo de saber, limando la alegría de uno mismo, caídas entre zarzas los fangos se hacían mas profundos a cada paso invertido, atrapando mi pies como mortero, haciendo de mi una estatua, a saltos y tirones dia tras dia
buscaba tierra seca y manantiales, de agua de vida, que limpiaría mi destino, con la mochila llena de toda clase de agonías, la mente la vaciaba con alegrías, en los bellos valles, cruzados por ríos caudalosos, donde los remansos saltos, dejaba lagunas de agua tibia, para refrescar mi ansia de entender la vida, una vida de visiones y retornos a un mismo lugar, donde era la salida y vuelta a empezar, oxigenando mi sentimientos, dando luz a mis pensamientos, fui saltando por los caminos, hasta salir de el laberinto de el comienzo, duro caminar, yagas en todo el cuerpo, también en lo espiritual, deja el camino, todo el conjunto maltrecho.


un buen día, amaneció con un sol nuevo, dentro  de mi interior algo había cambiado, ya no era la luz del sol, era mi luz que estaba a mi lado, brillaba en mi reflejo, hablaba en mi pensamiento, volaba en mis sueños, el camino cambio, pero llego la noche de un largo entendimiento, no seria coser y cantar, de hecho no lo fue hasta el final de ese trayecto, donde la oscuridad despertó mis dormidos miedos, recuerdos de muchos días vividos en otros cuerpos, dimensiones que como humano no había vivido, fueron fluyendo, palabras en tonos altos,  imágenes del miedo, donde estos aparecían, de formas distintas y diferentes aspectos.


lleno de lagrimas no lloradas, solo sangradas desde dentro, las heridas eran curadas, por la fe que  mi ser lleva tan dentro, pactos con la oscuridad, luchas y mentiras en el trayecto, valía para llegar, a ese túnel del tiempo, tirado por las esquina, armado de una fe, que no se de donde nacía, pero resurgía conmigo a la vez, caminamos largos trechos, donde todo valía y todo era bueno, pero si te quedabas allí, para tu luz estabas muerto.


sentado en un claro, después de muchos años escribo esto, para que podáis guiaros, si estáis en el camino un poco ciegos, como todos los caminantes, que despertamos y aprendemos, a la vez que ayudamos, porque de sufrir sabemos, no hemos aprendido de libros ajenos, asi que cuando damos respuestas, es que ellas sangrando nos vinieron, a los que ayudamos sin pedir nada, respetarnos en vuestro recuerdo, porque al final vuestra existencia será la de un ser desagradecido y sin sitio en el tiempo, porque rechazas a el que te ayudo, y perdió contigo su tiempo, su amor y energía, su luz y entendimiento, solo te pidió una cosa respeto.


HANADRIEL AZRAEL. 

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